El perro mongol…
… o cómo maravillar con una historia tan sencilla como la vida nómada de una familia budista de Mongolia. Una pareja y tres criaturas adorables que con la tierra, los animales y el cielo forman un espectáculo digno de ver, sentir y disfrutar. Llena de metáforas y mensajes que os harán desconectar de todo el ruido occidental. Y esa broma final del detalle de las elecciones al parlamento.

Esta película la vi ayer, buscando entre mis visionados pendientes, después de cinco años de su estreno. De la directora germano-mongola Byambasuren Davaa, que ya nos sorprendió en las estepas con La historia del camello que llora, una vez más, me hace pensar en nuestra extraña forma de vida, en nuestros absurdos problemas, en nuestra falta de esencia…
Y la vida, realmente, tan simple, tan lejana, tan…. auténtica.
No dejeis de ver esta película aquí. (Cuando llegueis al stop basta con apagar y encender de nuevo el router).
Para abrir boca, el trailer.


























